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Aquella Maravillosa Infancia

Revive los años 70 y 80 en esta página

En esta sección vamos a recordar una parte muy importante de nuestra vida: la infancia. Si piensas que la infancia fue la mejor época de tu vida, adéntrate y disfruta.

Los mejores recuerdos para nostálgicos

Gabriel García Márquez en su libro Vivir para contarla decia que “la vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”. Tenemos recuerdos del ayer en forma de canciones, recuerdos en imágenes. Una parte de la vida son los momentos de nostalgia.

Los años 80 fueron una parte muy importante de nuestra vida. Sobre todo si fuiste niño en esta etapa. Así nos lo recuerdan anuncios, textos, canciones, festivales, eventos… Todo ello pone de manifiesto lo maravillosos que fueron estos años.

La canción de Aquellos años locos

Hay una canción de El Canto del Loco que me ha llegado al alma. Rememora nuestros sueños de la infancia. Dejo este vídeo de youtube montado con imágenes representativas.

La letra de la canción dice así:

Acuérdate, de tus tardes de recreo
de tus cromos y tebeos
de las series que se hicieron para ti
de ese erizo que era rosa
tú querías ser ficha roja
y tener todas las cosas.
Acuérdate, sólo había dos canales
y unos rombos decidían
si veías o no veías
una peli que tenía mil efectos especiales
actuaba un tal Dar Vader
y venían de un planeta sideral.

Tenías tanta ilusión por ser mayor
que imitabas a tus ídolos en el salón
Querías ser un goleador en el 82
ser princesa a la que el príncipe no apareció.

Recuerda bien, tus cabañas construías
querías ser un espía y tu madre te decía:
“No está bien; que inventes mil fantasías,
y que vivas en tu mundo de baldosas amarillas
Recuerda hoy, esa bici que querías
la de Elliot parecía que nunca conseguirías
para volar
conquistando aquella luna
devolviendo una fortuna
siendo miembro del Equipo A.

Tenías tanta ilusión por ser mayor
que imitabas a tus ídolos en el salón
Querías ser un goleador en el 82
ser princesa a la que el príncipe no apareció

Minute Maid: Apelando a la nostalgia

Lo cierto es que son un poco puñeteros estos del Minute Maid. Si estás en los treinta y tantos, la primera vez que ves el anuncio te quedas embobado y se te dibuja una sonrisa en la cara (¡Anda, mira, los Parchís…!). Después viene el hachazo “Si has acertado, es que ya tienes unos añitos para empezar a cuidarte”. Chupa del frasco. Y entonces es cuando te pones a pensar, serán cabr.., joer que ya no soy un/a chaval/a (te sirve de consuelo pensar que el publicista tampoco lo es).

Se están poniendo de moda los spots en plan sensiblero, como los también publicados en esta página de “Chaval”, “Treinta y Tantos”, o “Elgorriaga” que, dicho sea de paso, a los que nacimos en los años 80, nos encantan. La idea, de Sra. Rushmore.

 

 

Hasta el momento la campaña se compone de 3 vídeos. Éstos se pueden visualizar en el Canal Nostálgico que he creado en youtube.

Treinta y Tantos y Chaval de Coca-Cola

“Treinta y Tantos” es un estupendo anuncio de Coca Cola del año 2007 que apela a la nostalgia de los que tenemos más de treinta: “De repente llega un día en que un niño te dice ¡Señor! (…) y ahí te das cuenta de que ya eres de otra generación (…) Pero hay algo en ti que dice, ¡Hey!, también somos los que hemos visto jugar a Maradona (…) Sobrevivimos a los vaqueros nevados y a las hombreras, y con solo dos canales de televisión…” Qué verdades más grandes.

Y como nos quedó un amargo regustillo, en 2008, los publicistas de la marca decidieron hacer una segunda parte, “Chaval”, recordándonos que todavía no somos tan viejos: “Puede que un día actúes como un señor mayor (…), no seas carcamal, tu eres un chaval. Eres de la mejor generación, conocéis la empanadilla de Móstoles (…). Esta es la mejor edad (…). Fuiste pionera en llevar pantalón pitillo…”

La generación de lo 80 en España

Este es uno de esos textos que de vez en cuanto te llegan por email, con cierta similitud a otro también publicado en Aquella Maravillosa Infancia, el de “La generación X”. Solo he añadido alguna imagen para ilustrarlo. Opinad vosotros mismos.

“Porque en este país hay una generación de chicos y chicas que crecimos con la EGB. Nuestras madres quitaban el polvo con Centella, lavaban la vajilla con un bote blanco con el tapón naranja de Mistol, al jabón de marsella le llamaban Lagarto. Nuestros padres conducían un Seat 131 Supermirafiori. Nuestras bicis eran BH (“Bien Hechas”) y nuestras primeras zapatillas de deporte fueron unas Paredes, aunque a nuestras madres les gustaran más los Kickers.

bicicleta bh
BH de Bien Hecha

Nos cortaban el pelo a navaja. Todos veíamos sólo TVE, aunque podíamos elegir entre el UHF y el VHF. Todos bebíamos gaseosa La Casera o La Pitusa. Los hombres fumaban Ducados. Los chicles eran Cheiw y los caramelos PEZ. La gente dormía de miedo en los nuevos colchones Pikolín y el Athletic de Bilbao y la Real ganaban las Ligas por pares hasta que a Butragueño le dio por enseñar los huevos.

caramelos pez
Pez: Estos sí eran unos caramelos en condiciones

A Sabrina se le escapó una teta en la Gala de Nochevieja y en todo el país no se habló de otra cosa hasta el mes de marzo. A Alaska le dejaban presentar un programa para críos en la tele “La bola de cristal”, con la bruja Avería y Pancho el de Verano Azul todavía no se metía picos.

la bruja avería
La Buja Avería

Una señora le contaba a Encarna de Noche que se le quemaba el hijo en Alcobendas porque tenía las empanadillas haciendo la mili. Una caja de 12 Plastidecores era un buen regalo de cumpleaños y por uno color carne eras capaz de matar. Las cajas de 24 eran como Bin Laden, existían, pero nadie las había visto. Una bolsa de pipas Facundo de 15 pelas era enorme y por una peseta te daban dos Sugus.

Repartían álbumes a las salidas de los colegios para engancharte a la colección. Los sobres de cromos costaban 5 pelas, pero también te los daban con las tapas de los Yogures Yoplait.

cromos de yoplait
Con los yogures Yoplait daban cromos

En aquel país de menos de 5000 dólares de renta per cápita, nos daban dos Petisuis, pero es que antes eran la mitad de tamaño. Las María eran Fontaneda, los camiones Ebro y las furgonetas DKV. El camión del butano tocaba la bocina y los críos nos hacíamos brechas en los hierros oxidados de los columpios y nuestras madres nos daban algún cachete por romper los pantalones.

Nosotros llevábamos petachos en los codos de los jersey. En vez de un Magnum Almendrado, pedías un polo de limón y a veces, el chocolate era La Campana de Elgorriaga (malo, malo, malo). Las pilas Tximist solían romperse cuando se agotaban en nuestros casettes mono y los tebeos de Mortadelo pasaban de mano en mano.

Hubo muchas niñas cuya primera colonia fue Chispas. Y no había cartones de leche en tetrabrik, sino que la leche venía en bolsas de plástico que necesitaban un recipiente para meterse en la nevera, y el detergente venía en tubos redondos. Y en vez de grabadoras de DVD y CD-ROM, te ibas a casa de tu colega con radiocasete de doble pletina a llenar una TDK de 90 minutos de juegos para spectrum 48k o el amstrad.

Y con la Teleindiscreta regalaban pegatinas de UVEEEEEEEEEEE!!!!

Aquella generación coleccionábamos cochecitos Güisbal, el helicóptero de Tulipán aterrizaba en las piscinas para regalar bocadillos en los anuncios de la tele.

Aquella generación empleábamos el vaso de Nocilla para dibujar a Naranjito. Así que la Nocilla, ni mentarla además, es leche, cacao, avellanas y azúcar, a saber que le echarán a la Nutella esa.”

leche cacao avellanas y azucar nocilla

La generación X

Otro de los textos que circula por la red desde hace tiempo en homenaje a los que nacimos en la década de los 70:

“Qué tiempos aquellos, no? El objeto de esta misiva es la de reivindicar a una generación, la mía, la de todos aquellos que nacimos entre el 75 y el 80 (año arriba, año abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 70 años (eso si conseguimos que nos den una hipoteca).

Naranjito españa 82

Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en Mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con el Mundial de España 82 y Naranjito.

Aunque no nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática y la serie Cuéntame nos parece que no es para tanto y que hace apología del franquismo. Por no vivir activamente La Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.

Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.

Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.

Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos bodrios como Historias del Kronen o Reality Bites, Melose place o Sensación de vivir ( te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco). Lloramos con la muerte de Chanquete, con la madre de Marco que no aparecía, con las canalladas de la Señorita Rottenmayer; nuestra primera canción del verano fue “Los Pajaritos“.

marco y su mono amelio

Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que nos reímos de un anuncio que decía que si el Madrid era otra vez campeón de Europa, que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes.

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años.

Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso, los últimos en hacer BUP y COU, los pioneros de la E.S.O. Somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y los que no les cuesta un duro echarnos del curro.

Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico. Vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; gritamos OTAN no, bases fuera, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.

Aprendimos a programar el vídeo antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos a Perico Delgado anunciar los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.

Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema, el panadero. Quién diría entonces que años más tarde, con España integrada en la UE, aquella niña morena habría de enseñarnos sus vergüenzas (Ruth Gabriel). Los que recordamos a Enrique del Pozo cantando con Ana (abuelito dime tu…). Los del incomparable “Planeador abajo” de Mazinger Z, los de Ulises 31 y Comando G (que nunca acabó de gustar a nadie). Somos la generación que fuimos al cine a ver las películas de Parchís, y que durante años creímos que el de rojo (como quien dice el de en medio de los Chichos ) era Enrique Búmbury. Los que crecieron escuchando a Europe y a ese grupete de imitadores que les salió, unos tal Bon Jovi. Los de la explosión del Challenger, la cantada de Arconada, Los mundos de Yupi y las pesetas rubias. Nos emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca Perdida. Comíamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal.

Espinete

Somos la generación del Tocata, La Bola de Cristal (solo no puedes, con amigos sí), el Follow Me, “El coche fantástico”, “Oliver y Benjí”, “La abeja Maya”, el hipnótico “Planeta Imaginario”, Los Toreros Muertos, La Orquesta Mondragón, el abrazafarolas del Butano y el Misissipi de Pepe Navarro con su inimitable Pepelu. La generación de la quinta del buitre, de Hugo Sánchez, de Biriukov, Del Corral, Corbalán, Romay y que nos traumatizamos con las muertes de Fernando Martín y Petrovic.

El 23F nos pareció un buen día porque no hubo clase y ponían películas por la tele.

Torrebruno con sus tigres y leones

Nuestro grito de guerra fue “Tigres, Leones, todos quieren ser los campeones” “como están ustedes” y descubrimos a las mujeres gracias a los tirantes de una tal Miriam Díaz Aroca. La generación que se cansó de la de ver las mamachichos. La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones, y qué coño, la última generación cuerda que ha habido.

La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!!

Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h con cinco personas en un 600 o en un Renault 4 y no sufríamos el síndrome de la clase turista.

No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y jugábamos a “lo que hace la madre hacen los hijos”, esto es a ver quien era el mas bestia.

Jugábamos a “churro va” y al pañuelo y nadie sufrió hernias ni dislocaciones vertebrales. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces de la calle. Nadie podía localizarnos. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos. Tuvimos peleas y nos partíamos la cara unos a otros y aprendimos a superarlo.

cartera escolar antigua

Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!!

Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto.

Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada. No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de televisión, sonido surround, móviles, ordenadores e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos llenos de agua y arrastrándonos por los suelos destrozando la ropa.

Nosotros si tuvimos amigos. Quedábamos con ellos y salíamos. O ni siquiera quedábamos, salíamos a la calle y allí nos encontrábamos y jugábamos a las chapas, a la peonza, a las canicas, a la lima, al rescate…, en fin tecnología punta. Íbamos en bici o andando hasta su casa y llamábamos a la puerta. ¡Imagínense!, sin pedir permiso a los padres, ¡nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel! !Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguimos?

En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos. Los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción. Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repitieron curso. ¡Que horror, no inventaban exámenes extra!

Y ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarlas el culo y jugando a beso, verdad y atrevimiento, no en un chat diciendo ) 😀 😛

Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaban un guantazo o un zapatillazo y te callabas. Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.”

Futbolchapas: Los niños de los 80 recuerdan sus juegos infantiles

Regularmente, los aficionados a las chapas organizan ligas y torneos donde reunirse y practicar este juego que recuerdan con nostalgia de su niñez. Jugar a la chapas sigue estando “de moda”, y además, no es sólo un juego de niños. O quizá sí: de niños grandes.

futbolchapas campeonato
Cartel del XIV Open Madrid Futbolchapas

En estos eventos, multitud de niños treintañeros y cuarentañeros, algunos acompañados de sus vástagos, participan con entusiasmo en torneos de ciclochapas sobre un circuito dibujado en tableros de madera. No falta detalle: curvas, túneles, montañas, metas volantes…

ciclochapas con imagenes de ciclistas
Ciclochapas con imagenes de ciclistas

Y vaya entusiasmo que le ponen… casi más que cuando de pequeños jugaban tirados en la arena… No es para menos, pues hasta trofeos hay para los mejores.

jugando a ciclochapas
Campeonato de ciclochapas

Después llega lo más esperado: el fútbol recreado en un pequeño campo de juego, 2 porterías, 1 balón, y 2 equipos de 11 chapas cada uno. Con su propio reglamento y jugadores federados. Aquí va un vídeo donde los aficionados hablan de su afición a jugar a las chapas: