Saltar al contenido
Aquella Maravillosa Infancia

Chuches y dulces que comíamos en los años 70 y 80

Aunque no sabemos quién inventó las chuches, estarás de acuerdo con nosotros en que es uno de los mayores logros de la humanidad. Las veinticinco pesetas de paga que nos daban antes había que administrarlas bien. Meditábamos a conciencia todo el día qué le pediríamos a la señora mayor que vivía en aquel paraíso inalcanzable de gominolas, regalices y piruletas y que nos veía más que nuestras abuelas.

Las chucherías de los años 70 y 80

Cómo olvidarse de los nombres de las chucherías antiguas de nuestra infancia en los años 70 y 80 en España: las gominolas: los ositos de colores, las botellas de Coca-Cola, las moras rojas y negras, las serpientes de dos colores… Además no pirraban las barras de gelatina y, por supuesto, las nubes. ¿A qué probaste a quemarlas?

Había chicles de muchas marcas: Dunkin, Bazoka (con su particular forma redonda y que estaban muy duros), Bang Bang, Boomer Cheiw, Niña… pero al final nos decantábamos por el Cosmos, el chicle negro que sabía a regaliz y te dejaba la lengua del mismo color.

Luego estaban los caramelos: los gajos de naranja o limón, los Sugus, que eran los caramelos masticables estrella, los palotes, los cuba-libres, los Chimos, los Pez con su característico envase… Calorías a raudales, aunque eso de niño nos la traía al fresco.

Muchos de nosotros todavía recordamos las pastillas blancas de leche de burra, que luego fueron sustituidas por unas pastillas de todos los sabores.

También teníamos las ruedas de regaliz rojo y negro, el Chupa-chups, y el Pita-gol, que era un caramelo aflautado, hueco, al que, antes de ser devorado, hacías silbar soplando.

No sigo porque se me está haciendo la boca agua.

El palolú o palulú

Palolu, palulú, paloduz, paludú… Estos son los nombres con los que se conoce en Madrid al regaliz de palo. Una “golosina”, por llamarlo de alguna manera, porque en realidad es un palo, que no es ni más ni menos que la raíz de una planta llamada científicamente Glycyrrhiza glabra, con un sabor… digamos que particular. Y dicho sea de paso, los palulús tienen un montón de propiedades beneficiosas, incluso afrodisíacas…

Un dulce de los años 80, el palulú

¿Quieres comprar palulú? Hazlo online

Hoy en día, si quieres comprar palulú, vivas en Madrid, Sevilla o Castellón, puedes hacerlo online con un simple click en Amazon. Aquí tienes las mejores ofertas para que vuelvas a revivir el sabor del regaliz de palo:

Incluso puedes encontrar otros productos hechos de palulu natural, como las infusiones de regaliz de palo listas para preparar o palolú en polvo, ¿Te atreves a probarlo?

Un palolú podía durarte, sin ir más lejos, una semana o más. Para que no se secara, por la noche lo dejabas metido en un vaso de agua. Pero que yo recuerde, no hubo narices a acabarlo nunca. Cuando éramos niños, lo mismo nos daba comernos un cigarro de chocolate que una raíz de planta.

Los muñecolates: El recuerdo más dulce de la Navidad

El palulú, los Chupa Chups… ¡Que recuerdos más dulces! Los muñecolates eran unos Reyes Magos de chocolate Elgorriaga que se colgaban en el árbol de Navidad y que teóricamente había que dejar de adorno hasta el día señalado… yo creo que nunca resistí tanto tiempo. Pero ¿Y la pena que daba desenvolverlos de ese papel tan bonito para pegar el bocado?

Un anuncio de los Muñecolates Elgorriaga

Los que hacen ahora no son tan bonitos… tienen la forma más alargada y no parecen tan amigables como los de antaño… o al menos estos de la foto.

Los muñecolates de hoy en día no son como los de antes

Los caramelos Pez: el dulce sabor de los años 70 y 80

¿Quién que haya vivido su infancia en la década de los años 80 no coleccionó los famosos dispensadores de caramelos de la marca PEZ? Esas deliciosas tabletas de caramelo fueron el gusto de muchos, pequeños y grandes.

caramelos pez
Caramelos pez con la figura de E.T.

Su refrescante sabor a menta agradaba a cualquiera, mientras que otros menos clásicos preferían sabores novedosos para la época, como los caramelos PEZ sabor a café.

Caramelos Pez

Coleccionar sus divertidos dispensadores con figurillas de las caricaturas del momento fue afición de muchos niños que ansiaban comprar nuevamente sus caramelos para incluir una nueva figura en el repertorio o intercambiar con los amigos.

Por suerte, los caramelos PEZ siguen comercializándose en la actualidad y puedes comprar sus clásicos dispensadores en tiendas como Amazon:

Un anuncio de caramelos Pez de los años 80

Los cigarros de chocolate, jugando a ser mayores

Hoy en día en España los cigarros de chocolate dulces están prohibidísimos por la Ley Antitabaco. Sin embargo, cuando éramos críos, en los años 70 y 80 para nosotros eran una chuchería más para comer con la que imitar a los mayores. Había cajetillas de esta golosina de todas las marcas de la época: Camel con su camellito, Pall Mall, Ducados…

Un paquete de cigarrillos dulces de chocolate de los años 80

Por cierto, la mayoría de las veces no había forma de despegar el papel con el que estaban cubiertos estos cigarros comestibles, así que, antes que tirarlo, nos lo comíamos con él.

Expositor caramelos pez
Expositor de caramelos pez de los años 80

Si quieres comprar cigarros de chocolate dulces como los de los años 80 lo tienes difícil, aunque puedes encontrar algunas ofertas de puros de chocolate para regalar en bodas y bautizos. Echa un vistazo en Amazon:

Y hablando de chocolate, a falta de cigarrillos, ahora está de moda hacer todo tipo de cosas con este alimento. Hasta zapatillas Converse podemos encontrar en algunas exposiciones… ¿A que parecen de verdad?

Zapatillas Converse hechas de chocolate

Los conguitos: los negritos comestibles

La bolsita de “conguitos” es uno de las chuches españolas más populares. Los inventó la empresa de dulces zaragozana Fedimar en 1961, que posteriormente vendió la marca al grupo también aragonés Lacasa.

Somos los conguitooosss!

El éxito de los conguitos radicó sin duda en mezclar el cacahuete, recubierto de azúcar y chocolate, pero también debe su popularidad a su nombre y a su peculiar imagen corporativa, con una simpática mascota que, con dos conguitos, conformaba un negrito tribal y barrigudo, armado con una lanza.

Inolvidable la canción de los conguitos y los spots televisivos de dibujos animados de Tina Turner o Stevie Wonder haciendo de conguitos que cantaban la popular canción: “Con, Con Conguitos. Somos redonditos y estamos requetebién! ¡Cubiertos de chocolate y cuerpo de cacahué! ¡Con, Con Conguitos!”

Un folleto de publicidad antiguo de los conguitos

Algunas quejas acusaron al personaje de racismo, y la empresa, para evitar polémicas, fue poco a poco cambiando la imagen del producto. Ya no hay negrito, sino conguitos antropomórficos.

Una merienda llamada Bollycao, de Panrico

Si en los años 70 la reina incontrovertible de la bollería industrial fue Bimbo, en los años 80 le tocó el turno a Panrico en parte gracias al Bollycao, que ha supuesto un icono para no una generación entera.

Comercializándose aún el día de hoy, para millones de personas el Bollycao no precisa ninguna clase de presentación: un pan tierno con crema de chocolate en su interior que rápidamente se transformó en la versión moderna de la tradicional merienda compuesta por pan y chocolate. “La merienda de una pieza“, como rezaba la propaganda de la temporada.

bollycao-años-80
En bollycao de Panrico, la merienda favorita de los años 80

Comerse un Bollycao en los años 80 era una aventura en el buen sentido de la palabra, puesto que tras sacarlo de su envoltorio era preciso buscar por cuál de sus puntas debíamos comenzar a comerlo. ¿Tenía relevancia esta especie de ritual? En cierta manera, si, puesto que en este aspecto se podían definir 2 clases de personas: las que comenzaban por donde asomaba el chocolate, y las que empezaban por donde no asomaba el chocolate. También existía una tercera clase: aquellos que jamás se acordaban dónde estaba ubicada la mayor parte de chocolate y solo pensaban en hincarle el diente.

En lo que se refiere al producto Bollycao en sí, comentar que nació a inicios de los años 60 de la mano de Panrico. Pero el boom del Bollycao no se produjo hasta entrados los años 80, gracias a las campañas de publicidad de la compañía. Aparte de ofrecerlo en abundantes formatos, como otras muchas empresas de la competencia, Panrico adoptó la estrategia de ofrecer un obsequio dentro del envase.

Sin ningún género de dudas una de las compilaciones más festejadas y recordadas por aquellas personas que consumimos estos panecitos en los años 80 fue Toi, cromos protagonizados por un personaje de color verde bajo el que aparecía un cartel con oraciones tipo “Toi cachas”, “Toi reunido”, “Toi agotao”, entre otros.

cromo-toi-bollycao
Casi más famosos que el propio Bollycao, los cromos del Toi

Algo después la compañía decidió sustituir los cromos por los populares “tazos“, un juego en concepción afín al de las tradicionales chapas si bien llegado al otro lado del Atlántico.

Panrico fue agregando más variaciones al Bollycao. Fue como aparecieron el Bollycao Bombón, el leche, los minis e incluso el tipo nipón inspirado en productos de bollería japonesa. Resulta necesario señalar que esta clase de producto se popularizó en España merced a series de anime y manga.

Aunque si eres de los 80, estarás de acuerdo conmigo que, como el Bollycao clásico y tradicional, ninguno